Blogia
1050caracteres

Los carritos de la vergüenza

Los carritos de la vergüenza

SÁBADO, 11 DE AGOSTO DE 2012

Hasta ahora, nunca habían dado tanto que hablar los carritos que robaron los clientes al comercio tradicional regentado por pequeños comerciantes.

Por encima de todo la persona: Después, todo lo demás. (Así me lo transmitió mi abuelo hace ya 47 años), parece que fue ayer. Las personas están en la Tierra desde mucho antes que el derecho a la propiedad, por ello, aquellos que se rasgan las vestiduras ante el hecho de los carritos de compra llenos de alimentos básicos que pasaron por las cajas sin ser escaneados, tal vez deberían reflexionar sobre las palabras de mi abuelo. Transgresión tras transgresión, llegó un momento en que el hombre entendió que había de haber una justicia para proteger a los hombres y, fue entonces cuando nacieron las leyes. Pero cuando las leyes son injustas y no reparan las injusticias de los hombres cometidas hacia otros hombres, simplemente, desde la sensatez hasta el enajenamiento los mismos hombres las desobedecen en aras de reparar la legítima justicia de los derechos universales que sienten auténticamente suya. No han cogido los alimentos del establecimiento del pequeño tendero de mi barrio que, perfectamente podría ser yo… y no lo han hecho en el pequeño tendero porque saben a ciencia cierta que mañana puede que tengan que llevarme a mi casa los garbanzos y la leche de futuras acciones que tendrán y tendremos que seguir haciendo los de abajo si este atropello, orquestado por los de arriba, no lo arreglan de una vez por todas para que todos podamos vivir dignamente. La negación a la comida, en la superabundancia, es una transgresión flagrante a las personas que la padecen y una humillación del poder a la humanidad. Los carritos de la vergüenza han puesto de manifiesto que el concepto de nación y estado, en su más estricto sentido, son una auténtica mierda en este país de las Españas que no cubre las necesidades básicas de sus ciudadanos e indecentemente sataniza a aquellos que ponen de manifiesto estas gravísimas carencias sociales. A ti, tú qué comes a diario 3 ó 4 veces aquello que te apetece de tu propia abundancia: recuerda que desde tu responsabilidad humana no hay que tolerar este atropello, habiendo tantísima comida como hay: las personas no pueden quedarse sin comer. Si no estás de acuerdo con la fórmula de los carritos de la vergüenza, pon en práctica tu alternativa, porque si no es así y toleras esta injusticia: eres como las hienas del poder que descaradamente están negando la comida: una de las funciones vitales, a miles de personas que, sin ellos quererlo, diariamente aumentan los índices de la doliente pobreza qué todos repudiamos, y no remediamos.

0 comentarios